BAJO LA UNCIÓN DE DIOS, EN LA IGLESIA VERDADERA

    “Y los élderes de la Iglesia, dos o más, serán llamados y orarán por ellos y les impondrán las manos en mi nombre; y si murieren, morirán para mí, y si vivieren, vivirán para mí”. DyC 42:44 (Doctrina y Convenios, una Escritura canónica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días).

     

    El texto anterior, que se refiere a la oración que debe realizarse por los enfermos, y que guarda relación con la enseñanza bíblica de Santiago 5:14-15, nos habla de la autoridad del sacerdocio y de la Iglesia, como así también de la importancia de ser miembro de la verdadera Iglesia de Jesucristo, donde el sacerdocio ha sido plenamente restaurado y restablecido por el Señor en nuestros días.

     

    La oración hecha a favor de los enfermos, es tan solo un ejemplo de la importancia del sacerdocio, desde siempre.

     

    Aarón, y sacerdotes que ejercían su influencia sobre el pueblo de Israel, eran ungidos con aceite por los profetas del Señor, a los fines de recibir la autoridad y quedar facultados para ejercer su ministerio.

     

    Las santas vestiduras con los cuales oficiaban, simbolizaban también su santa conducta y tipificaban la majestad de Dios.

     

    En el Antiguo Testamento, el efod era la parte exterior de la vestidura del sumo sacerdote. Su adorno principal era el pectoral, donde estaba grabado el nombre de cada tribu en una piedra preciosa fijada en el mismo.

     

    Sin importar cuán pobre e insignificante fuera para el mundo una tribu, tenía su piedra preciosa en el pectoral. Ese es el valor que los Santos de los Últimos Días tienen para Cristo, sin importar el valor que les confiera el mundo.

     

    Allí, en ese pectoral, estaban también el Urim y el Tumim, las mismas piedras que fueron entregadas al profeta José Smith cuando fue elegido como instrumento para restaurar la Iglesia y la plena autoridad del sacerdocio sobre la tierra.

     

    Sin la autoridad del sacerdocio no puede haber conocimiento de Dios, porque el sacerdocio es la administración y la llave del conocimiento de Dios. El sacerdocio es la autoridad que el hombre recibe de Dios para obrar en Su Nombre.

     

    La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona), ha recibido la plenitud del sacerdocio sobre la tierra, para obrar a favor de los vivos y de los muertos.

     

    Las llaves del sacerdocio son el poder que dirige su correcto ejercicio, y solamente una persona por vez es poseedor de la plenitud de estas llaves. Esa persona es el Presidente y Profeta de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

     

    Sin embargo, obtener los beneficios de la plenitud del sacerdocio, no impone la necesidad de ser Presidente de la Iglesia, ya que esta bendición  se recibe por la obediencia. El Señor ha prometido para éstos, hacerlos iguales en poder, fuerza y dominio.

     

    Obedeciendo los principios que enseña la Iglesia de Jesucristo (SUD), escuchando y obedeciendo la voz de sus profetas, nos colocamos bajo la unción de Dios y en el camino de la salvación.