Declaraciones anteriores

No debemos poner atención a los rumores que escuchamos sobre supuestas declaraciones hechas por autoridades generales.  Si escuchamos alguna supuesta declaración, deberíamos preguntar quién la dijo, en qué circunstancias, en qué lugar, dónde está la cita, todo esto es para estar plenamente seguros que lo que se anda diciendo es verdadero.  De lo contrario, corremos el gran riesgo de equivocarnos y al mismo tiempo debilitar o perder nuestra fe.

Entonces, ¿qué debemos hacer con las declaraciones hechas por las autoridades generales en el pasado, sobre la prohibición del sacerdocio?  En 1978 unas semanas después de haber recibido la revelación, el élder Bruce R. McConkie valientemente declaró:

“Olvídense de todas las cosas que he dicho, o que el presidente Brigham Young o quien sea ha dicho en días pasados que sea contraria a la revelación actual.  Hablamos con un entendimiento limitado y sin la luz y conocimiento que ahora ha venido al mundo…”

“No hace ninguna diferencia lo que cualquiera haya dicho sobre este asunto antes del primer día de junio de este año, 1978….Como cualquier partícula de luz o partículas de oscuridad del pasado, nos olvidamos de ellos.”

También el élder Dallin H. Oaks dijo en una entrevista con la Prensa Asociada en 1988, lo siguiente:

“El modelo del Señor no es dar razones.  Podemos encontrar explicaciones a los mandamientos.  Cuando lo hacemos, lo hacemos por nuestra cuenta.  Algunas personas dan motivos a la prohibición y resultan estar espectacularmente equivocadas.  Hay una lección en ello.

“La lección que he sacado de esto, decidí hace tiempo que tenía fe en el mandamiento y no tenía fe en los motivos que habían sido sugeridos por ello.”

“…Me estoy refiriendo a los motivos dados por autoridades generales y los motivos elaborados por otras personas acerca de estos motivos.  El juego completo de motivos me parece que no vale la pena arriesgarse….”

“No cometamos el error que se ha hecho en el pasado, aquí y en otras partes, tratando de dar motivos para la revelación.  En su mayoría los motivos resultaron ser hechos por el hombre.  Las revelaciones son lo que sostenemos como la voluntad del Señor y eso es donde yace la seguridad.”